La reciente polémica en torno al régimen talibán ha vuelto a situar a Afganistán en el centro del debate internacional sobre los derechos de las mujeres y los niños. Organizaciones de derechos humanos y representantes de las Naciones Unidas han expresado su preocupación por normativas e interpretaciones aplicadas por las autoridades que, según denuncian, podrían facilitar los matrimonios infantiles al no establecer una edad mínima clara para contraer matrimonio.
De acuerdo con los críticos de estas medidas, la posibilidad de vincular el matrimonio al inicio de la pubertad podría abrir la puerta a uniones de niñas a edades muy tempranas. Esta situación ha generado alarma entre organismos internacionales, que advierten sobre el riesgo de matrimonios forzados y la reducción de las protecciones para menores de edad.
La controversia se produce en un contexto de crecientes restricciones impuestas a las mujeres afganas desde el regreso de los talibanes al poder en 2021. En los últimos años, las niñas han visto limitado su acceso a la educación secundaria y universitaria, mientras que las mujeres también han enfrentado restricciones en el ámbito laboral y en su participación en la vida pública.
Diversas organizaciones consideran que estas medidas representan un nuevo retroceso en materia de derechos humanos, especialmente para las niñas y mujeres del país. Por su parte, las autoridades talibanes sostienen que sus decisiones se basan en su interpretación de la ley islámica y en las tradiciones culturales afganas.
El tema ha provocado una fuerte reacción internacional y ha reavivado el debate sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán, especialmente en lo relacionado con la protección de la infancia y la igualdad de derechos para las mujeres.